miércoles, 23 de marzo de 2011

Soledad

Mire lo que una melodía suave puede lograr. Al punto de subir la apuesta y trasmitir lo más profundo de un alma dolida. Ese es el grito de vuestro interior que quiere ser protagonista por sobre el frágil exterior. Muéstrese en su mejor manera y su soneto será el más bello, muéstrese en su peor manera y sus notas serán realmente duras. Aumente su alma subiendo el volumen. La intensidad es el amor a la vida. Por eso, no se duerma en sus penas. Abra su alma al aceptar esas penas y proceselas con humor negro para variar. El tiempo pasará más rápido y cuando menos lo espere, ya estará saltando como un ganador elegido azarosamente.